Entre sus visitas a la región cabe destacar la que tuvo como destino el Señorío de Ruiloba, donde compartieron mesa y mantel con los de Rivas. Tras los postres giraron visita a la Casona Pontificia interesándose vivamente por las intalaciones de la nueva "Vaquería" y llegando, incluso a probar la calidad de los "comederos", como puede apreciarse en la foto.
domingo, 8 de julio de 2012
Los Señores de Uruñuela, visitan Cantabria
jueves, 21 de junio de 2012
Antonio Moreno León, buen amigo. (Carta de Jesús Moreno Moreno)
Desconozco el motivo pero visito muy poco el blog. Tal vez sea mi escasa nostalgia sobre el pasado. Desde hace bastante tiempo no lo seguía. Casualmente ayer pasé por Benalmádena y me acordé de un antiguo compañero de 1º de Filosofía, Juan Luis Fernández Vico, que vive allí. Somos vecinos, yo vivo en Fuengirola (Málaga). El año pasado nos vimos, nos reconocimos con dificultad y nos redescubrimos después de 50 años. Su recuerdo me llevó ayer a abrir el bolg. Había muchísima información y comentarios que desconocía. Sin menosprecio de nada y de nadie me emocionó el comentario de Juan A. Ricondo sobre mi amigo Antonio Moreno León, Chiriti. Cuando me fui de Comillas perdí el contacto con él. Por Paco Burón conocí que había fallecido. Sentí un chasquido emocional. Imágenes suyas invadieron mi recuerdo. Tantas... Muchas. Permitidme que entre todas entresaque mi admiración por el compañero que supo arropar al chaval que nunca había salido de su pueblo serrano de Madrid y que se encontraba solo, abandonado a su suerte, tímido, fuera del contexto rural. Él fue mi amigo. Recuerdo que escribía a mis padres añorando mi pueblo, mis amigos. Yo me quería ir. Qué hacía yo allí. Misas, clases, estudios...Eso no era mi vida. En una ocasión les dije que ya tenía un amigo con el que hablaba mucho y confesaba mi soledad, Antonio Moreno León. Él me "sacó" muchas veces a su casa de Santander para huír de la "asfixia". Por cierto, Paco, su calle era Tantín y no Tintín. Yo siempre he pensado que si no hubiera sido por él yo me habría ido de Comillas. Recordado Pepe Prieto, él también fue para mí un "hermano mayor". Efectivamente, lo has definido muy bien o yo, al menos, guardo también ese recuerdo, tranquilidad y criterio. Ahora me vienen muchas imágenes de él: la Schola, los partidos de fútbol (él siempre me decía que yo sudaba mucho), los paseos charlando con él... Me agrada muchísimo, José Antonio, conocer todo lo que cuentas de él. Yo lo desconocía. Gracias por tu información. Mi recuerdo se ciñe sólo a Comillas, a su casa, incluso a un amigo suyo también santanderino, Jesús Gallego. Que sepas que tus consideraciones "han sido de mi gusto". Yo aprendí de él a vivir aquellos años de Comillas como si fueran los más importantes. En palabras machadianas, fue, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Jesús Moreno Moreno (Momo).
domingo, 10 de junio de 2012
El forastero
Ante todo, me es grato decir que soy un adicto a vuestro blog. Hay comentarios que me hacen reír por su chispa, por la relación que hubo y hay entre vosotros, y muchos otros que me llevan a la sonrisa por los recuerdos que revivís y por la memoria que llevan dentro, que los de mi curso -6ºA- también vivimos dos años más jóvenes.
Y, como quiera que ese traer a la memoria es fundamental para saber quiénes éramos y quiénes nos trataron de educar, creo que tanto Alejandro Rivas, como Paco A. Burón y todos quienes les apoyan escribiendo, comentando y poniendo su pensamiento merecen un homenaje. Esa labor difícilmente puede compararse a otras. Tratar de fusionar a compañeros después de tanto tiempo… es titánica, a mi parecer.
El título que lleva este escrito hace mención a Antonio Moreno León. Quizá no debo ser yo quien cargue, aunque sea la carga bien agradable, con escribir sobre una persona que ya no está y que tanto podría llevarme la contraria con ese deje cantarín de la gente de Puerto Chico y aledaños. También, porque seguro que se me quedan muchísimas cosas importantes en este tintero de la memoria.
Los de su curso pueden hacerlo mucho mejor sin duda. Como ha pasado algún tiempo desde que yo pedía que alguien lo hiciera, y Alejandro dijo Le debemos una respuesta, es por lo que me he decidido a darla yo.
Digo forastero o desconocido porque la vida da muchas vueltas, y lo que fueron sus años posteriores a su salida de Comillas poco se parecen a los anteriores, dentro de la Institución. Le recuerdo allí, encabezando una procesión de marianistas por el medio de aquel pasillo flanqueado a la derecha por las aulas y a la izquierda por aquellos ventanales, único vestigio de vida por dar a un jardín salvaje. Debía de ser en el mes de mayo. Él, circunspecto, iba con una medalla cuyas cintas parecían ahogarle el cuello y, a su vez, le sobresalían más allá de los hombros, tales eran sus dimensiones. Detrás iban otros con cintas menores, y otros aún más pequeñas. Más al fondo, los que no llevaban cintas, sino cordones. Y, al final, los más, que no llevábamos nada. Seríamos los rasos.
Yo, entonces, le veía poco. Muchas veces era porque convalecía de alguna enfermedad. Otras, quizá, porque pertenecía a la Schola y yo no. Pero reconozco que su forma de cantar alguna vez los solos en las misas del Menor me llamaron la atención, Vivo sin vivir en mí… o la melodía Quédate, buen Jesús.
Con la música siempre tuvo querencia. Cada vez que venía desde Brest de vacaciones siempre hurgaba en cualquier casa o lugar en busca de partituras para llevarlas al Instituto en donde era jefe de estudios. Hasta que formó y dirigió un coro Chor’Eole. Con su pasión por el canto, supo conjuntar 41 voces que llegaron a cantar en Muriedas, Cantabria. Y, en cuanto al deporte en Comillas, perteneció a la selección del Menor, de extremo izquierdo.
En resumen, tanto en lo religioso, como en cuanto a la música o en el deporte. No cambió, si bien con respecto a lo primero, se adaptó a los nuevos tiempos. Y hasta aquí, lo referente a su juventud comillense. El traslado del Seminario a Madrid coincide con el difunto obispo conciliar Vicente Puchol Montís que trata de aggiornamentar la diócesis. Esa coyuntura hace que a los de Santander nos sugieran que nos vayamos.
Y así es como comienzo a conocer a Antonio, Chiriti como se le llamaba. Estuvimos en La Magdalena haciendo la Filosofía, en un ambiente de libertad, ciencia y renovación. La terrible casualidad de un gravísimo accidente que tuvimos la que hoy es mi mujer y yo hizo que marchase a convalidar esa Filosofía a la facultad de Comillas en Madrid, curiosamente, no sin antes irnos juntos a trabajar los que íbamos a vivir en Madrid a München, el año de la olimpiada. Y viví con Antonio y otros tres más en Moratalaz. Antonio, también en esa facultad, estudiaba Teología.
Recuerdo el año de la revolución en Teología. Los corifeos, uno de los máximos exponentes era Antonio, traían a teólogos y no teólogos a dar clases cuya entrada era libre. José Mª González Ruiz, Carlos Díaz, etc.
Después, nos casamos y tuvimos hijos. Los íbamos teniendo alternos, es decir, nuestros hijos respectivos son coetáneos sucesivamente. Él tuvo tres; yo, cuatro. Seguimos viéndonos con su mujer Elizabeth. No puedo dejar de recordar las veces que entrábamos furtivamente en el Seminario y recordábamos cosas. Y fuera de él, siempre hacíamos ejercicios de memoria recordando a profesores y a compañeros. Entre éstos, él nombraba mucho a Burón y a muchos más, pero que no debo citarles para no hacer ningún agravio comparativo o mnemotécnico. La verdad.
Perdonad si no son de vuestro gusto mis consideraciones hacia él. A pesar de nuestras desavenencias y discusiones, fuimos muy amigos y de él aprendí sobremanera a vivir la vida, la buena vida, como dice Savater. Un fuerte abrazo.
José Antonio Ricondo
Y, como quiera que ese traer a la memoria es fundamental para saber quiénes éramos y quiénes nos trataron de educar, creo que tanto Alejandro Rivas, como Paco A. Burón y todos quienes les apoyan escribiendo, comentando y poniendo su pensamiento merecen un homenaje. Esa labor difícilmente puede compararse a otras. Tratar de fusionar a compañeros después de tanto tiempo… es titánica, a mi parecer.
El título que lleva este escrito hace mención a Antonio Moreno León. Quizá no debo ser yo quien cargue, aunque sea la carga bien agradable, con escribir sobre una persona que ya no está y que tanto podría llevarme la contraria con ese deje cantarín de la gente de Puerto Chico y aledaños. También, porque seguro que se me quedan muchísimas cosas importantes en este tintero de la memoria.
Los de su curso pueden hacerlo mucho mejor sin duda. Como ha pasado algún tiempo desde que yo pedía que alguien lo hiciera, y Alejandro dijo Le debemos una respuesta, es por lo que me he decidido a darla yo.
Digo forastero o desconocido porque la vida da muchas vueltas, y lo que fueron sus años posteriores a su salida de Comillas poco se parecen a los anteriores, dentro de la Institución. Le recuerdo allí, encabezando una procesión de marianistas por el medio de aquel pasillo flanqueado a la derecha por las aulas y a la izquierda por aquellos ventanales, único vestigio de vida por dar a un jardín salvaje. Debía de ser en el mes de mayo. Él, circunspecto, iba con una medalla cuyas cintas parecían ahogarle el cuello y, a su vez, le sobresalían más allá de los hombros, tales eran sus dimensiones. Detrás iban otros con cintas menores, y otros aún más pequeñas. Más al fondo, los que no llevaban cintas, sino cordones. Y, al final, los más, que no llevábamos nada. Seríamos los rasos.
Yo, entonces, le veía poco. Muchas veces era porque convalecía de alguna enfermedad. Otras, quizá, porque pertenecía a la Schola y yo no. Pero reconozco que su forma de cantar alguna vez los solos en las misas del Menor me llamaron la atención, Vivo sin vivir en mí… o la melodía Quédate, buen Jesús.
Con la música siempre tuvo querencia. Cada vez que venía desde Brest de vacaciones siempre hurgaba en cualquier casa o lugar en busca de partituras para llevarlas al Instituto en donde era jefe de estudios. Hasta que formó y dirigió un coro Chor’Eole. Con su pasión por el canto, supo conjuntar 41 voces que llegaron a cantar en Muriedas, Cantabria. Y, en cuanto al deporte en Comillas, perteneció a la selección del Menor, de extremo izquierdo.
En resumen, tanto en lo religioso, como en cuanto a la música o en el deporte. No cambió, si bien con respecto a lo primero, se adaptó a los nuevos tiempos. Y hasta aquí, lo referente a su juventud comillense. El traslado del Seminario a Madrid coincide con el difunto obispo conciliar Vicente Puchol Montís que trata de aggiornamentar la diócesis. Esa coyuntura hace que a los de Santander nos sugieran que nos vayamos.
Y así es como comienzo a conocer a Antonio, Chiriti como se le llamaba. Estuvimos en La Magdalena haciendo la Filosofía, en un ambiente de libertad, ciencia y renovación. La terrible casualidad de un gravísimo accidente que tuvimos la que hoy es mi mujer y yo hizo que marchase a convalidar esa Filosofía a la facultad de Comillas en Madrid, curiosamente, no sin antes irnos juntos a trabajar los que íbamos a vivir en Madrid a München, el año de la olimpiada. Y viví con Antonio y otros tres más en Moratalaz. Antonio, también en esa facultad, estudiaba Teología.
Recuerdo el año de la revolución en Teología. Los corifeos, uno de los máximos exponentes era Antonio, traían a teólogos y no teólogos a dar clases cuya entrada era libre. José Mª González Ruiz, Carlos Díaz, etc.
Después, nos casamos y tuvimos hijos. Los íbamos teniendo alternos, es decir, nuestros hijos respectivos son coetáneos sucesivamente. Él tuvo tres; yo, cuatro. Seguimos viéndonos con su mujer Elizabeth. No puedo dejar de recordar las veces que entrábamos furtivamente en el Seminario y recordábamos cosas. Y fuera de él, siempre hacíamos ejercicios de memoria recordando a profesores y a compañeros. Entre éstos, él nombraba mucho a Burón y a muchos más, pero que no debo citarles para no hacer ningún agravio comparativo o mnemotécnico. La verdad.
Perdonad si no son de vuestro gusto mis consideraciones hacia él. A pesar de nuestras desavenencias y discusiones, fuimos muy amigos y de él aprendí sobremanera a vivir la vida, la buena vida, como dice Savater. Un fuerte abrazo.
José Antonio Ricondo
jueves, 31 de mayo de 2012
domingo, 20 de mayo de 2012
IAM EST HORA DE SONNO SURGERE
Seguro que aún resuena esta frase en el estudio de gramática cuando el padre Teófanes intentaba despertarnos del letargo en el que caíamos durante la meditación de la mañana. A los pipiolos nos podía más la somnolencia de la madrugada que las profundas reflexiones sobre los puntos de meditación de la noche anterior. Y aprovechando una de las muchas frases latinas que siguen vivas en nuestro recuerdo, quiero recordaros a todos que el blog de Comillas60 lleva en coma inducido todo el año 2012. Como algunos queremos sacarlo de este coma empiezo despertando vuestras conciencias y os animo a que, venciendo la habitual pereza, nos sentemos un rato en el ordenador y escribamos alguna de nuestras vivencias, sucesos, chascarrillos, noticias, etc.
Yo casi todos los días, como seguro que también hacéis algunos de vosotros, pincho en el enlace de nuestro blog con la secreta esperanza de encontrar alguna noticia nueva. Pero, claro, como yo no escribo, tampoco escriben los demás. Así que, públicamente me comprometo a enviar un comentario al blog todos los meses y así algunos que aún no se han estrenado con sus comentarios, rompan su silencio y nos espabilen como lo hacía con su soniquete el padre Teófanes. (aún sigo percibiendo el olor a café en su cuarto de padre espiritual junto a la capilla).
La noticia más impactante que he recibido estos días es el derrumbe que se ha producido en los cuartos en los que vivimos en sexto y preu, (porque en primero de filosofía ya nos llevaron al hispano), donde tantas vivencias se agolpan. (Aún recuerdo las partidas de cartas en mi cuarto con Fausto Pardo, Javier Armendáriz y Santos Castro y la manta tapando el cristal de la puerta por el que se seguía filtrando la mortecina luz azul del flexo doblado hacia la partida interminable de tute). Por las fotos no he podido distinguir si lo que se ha caído corresponde a “nuestros” cuartos o a otra parte del edificio. Espero que me lo aclaréis. (Alejandro Rivas nos pondrá aquí un enlace para que nos percatemos de todo lo que se ha derrumbado). Sé que estaba previsto que hace unos días hubieran vuelto a grabar nuevas imágenes de nuestro pasado, Ramón Sánchez-Infante y Ángel Andérez, gracias a la colaboración de Alejandro Rivas, pero no pudo ser. ¡Qué pena no haber podido inmortalizar las últimas imágenes vivas de nuestros cuartos!
Sirvan estas líneas de un leve tirón de orejas a todos y estímulo para que, ya que estamos en período de pascua de resurrección, empiece a respirar, gracias a la colaboración de todos, este blog.
Bueno, y dejando para otro momento el insistir en el próximo encuentro en Comillas en el mes de septiembre, os envío un fuerte abrazo a todos, quien os sigue recordando con mucho cariño,
Paco Burón.
Yo casi todos los días, como seguro que también hacéis algunos de vosotros, pincho en el enlace de nuestro blog con la secreta esperanza de encontrar alguna noticia nueva. Pero, claro, como yo no escribo, tampoco escriben los demás. Así que, públicamente me comprometo a enviar un comentario al blog todos los meses y así algunos que aún no se han estrenado con sus comentarios, rompan su silencio y nos espabilen como lo hacía con su soniquete el padre Teófanes. (aún sigo percibiendo el olor a café en su cuarto de padre espiritual junto a la capilla).
La noticia más impactante que he recibido estos días es el derrumbe que se ha producido en los cuartos en los que vivimos en sexto y preu, (porque en primero de filosofía ya nos llevaron al hispano), donde tantas vivencias se agolpan. (Aún recuerdo las partidas de cartas en mi cuarto con Fausto Pardo, Javier Armendáriz y Santos Castro y la manta tapando el cristal de la puerta por el que se seguía filtrando la mortecina luz azul del flexo doblado hacia la partida interminable de tute). Por las fotos no he podido distinguir si lo que se ha caído corresponde a “nuestros” cuartos o a otra parte del edificio. Espero que me lo aclaréis. (Alejandro Rivas nos pondrá aquí un enlace para que nos percatemos de todo lo que se ha derrumbado). Sé que estaba previsto que hace unos días hubieran vuelto a grabar nuevas imágenes de nuestro pasado, Ramón Sánchez-Infante y Ángel Andérez, gracias a la colaboración de Alejandro Rivas, pero no pudo ser. ¡Qué pena no haber podido inmortalizar las últimas imágenes vivas de nuestros cuartos!
Sirvan estas líneas de un leve tirón de orejas a todos y estímulo para que, ya que estamos en período de pascua de resurrección, empiece a respirar, gracias a la colaboración de todos, este blog.
Bueno, y dejando para otro momento el insistir en el próximo encuentro en Comillas en el mes de septiembre, os envío un fuerte abrazo a todos, quien os sigue recordando con mucho cariño,
Paco Burón.
viernes, 24 de febrero de 2012
Comillas "fusión" 21-23 de septiembre 2012
Ayer estuve hablando con Alfonso. Como se nos ha hecho melómano le hemos asignado una silla plegable en el blog de la Schola y, por ello, nos comunicamos con más frecuencia. Andaba el bueno de Alfonso peleándose con el Spotify para disfrutar música disonante -ya veis qué nivel- de Ligeti que nos había recomendado Ramón. El caso es que me preguntó por el blog de los 60. Que si lo dejaba por imposible. De eso nada, le dije. Lo que ocurre es que soy demasiado romántico y me duele -sinceramente es así- que la mayoría no se anime a enviar algún comentario. Pero no importa, estoy dispuesto a intentarlo de nuevo. Además, dejé pendiente una invitación para reunirnos de nuevo en septiembre y es hora ya de abrir la preinscripción.
Septiembre, fin se semana: 21-23 (para asegurarnos los precios hoteleros de la temporada baja).
Yo invito a la paella. El resto...de "paquete" incluido el vino, que aportará cada uno, individualmente o en grupo. Han de ser especialidades caseras o productos típicos de la región.
Quede claro que la presinscripción no obliga. Es, únicamente, publicar la intención. Espero que ninguno de vosotros tenga ya compromisos para esas fechas. Las respuesta pueden llegar por la vía de comentario al blog o por correo electrónico. ¡No lo dejes para mañana!
Nota para los despistados: Para meter un comentario lo más sencillo es usar la opción que dice NOMBRE/URL. Ahí ponéis vuestro nombre, pincháis en PUBLICAR y ya está.
Alejandro
Septiembre, fin se semana: 21-23 (para asegurarnos los precios hoteleros de la temporada baja).
Yo invito a la paella. El resto...de "paquete" incluido el vino, que aportará cada uno, individualmente o en grupo. Han de ser especialidades caseras o productos típicos de la región.
Quede claro que la presinscripción no obliga. Es, únicamente, publicar la intención. Espero que ninguno de vosotros tenga ya compromisos para esas fechas. Las respuesta pueden llegar por la vía de comentario al blog o por correo electrónico. ¡No lo dejes para mañana!
Nota para los despistados: Para meter un comentario lo más sencillo es usar la opción que dice NOMBRE/URL. Ahí ponéis vuestro nombre, pincháis en PUBLICAR y ya está.
Alejandro
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Comillas "fusìón" 21-23 sept. 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
José Luis Palacios en Quito
Te envío las fotos con Hernán y su biblioteca en Quito para que subas al blog la o las que mejor te parezcan.
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