sábado, 15 de septiembre de 2012


EL PÁJARO AMARILLO
Paco Burón nos invitaba a todos a un paseo por Oyambre hasta el Pájaro Amarillo para recordar viejos tiempos pero Rivas me dice que han quitado el monumento porque estaba hecho polvo. ¡Qué ignominia! Yo propongo reparar semejante atropello y volver a "entronizar" al pájaro (así se decía entonces con el Corazón de Jesús) solemnemente el día que vayamos por allí. Para ello Alejandro se ha ofrecido a aportar el pedestal (un cañizo de los que le quitan el sueño en la finca) y sobre él pincharíamos un auténtico pájaro amarillo, eso sí, de peluche,o mejor de goma para que dure más, el más bonito que seamos capaces de encontrar entre todos. Podéis robárselo a vuestra nieta en un descuido (¡ya está bien de tanta tontería y tiquismiquis con los nenes que cuidamos!) o pillarlo en el chino más cercano, que seguro que lo tienen, ¡qué no tienen en un chino!
A propósito de la entronización del Corazón de Jesús, aún recuerdo cuando lo entronizaron en mi casa y lo dejaron en una peana en el comedor, con una lucecita encima. Entraron cantando varios curas perfectamente disfrazados y yo estaba aterrado en un rincón de la sala, procurando que no me vieran. Recuerdo que me pregunté para mis adentros cuándo coño habrían entronizado el aparato de radio que estaba justo enfrente también sobre su peanita... ¡pensamientos inocentes de la edad temprana!

Nota
Paco ha añadido un comentario y una foto. Dice en su comentario "...podíamos hacer una selección para colocar en su lugar otro pájaro de carne y hueso...". Yo, viendo la foto, veo pájaro. Pero amarillo, amarillo... no lo veo.
(el editor)

lunes, 3 de septiembre de 2012

Preparando la reunión de septiembre

Durante estas vacaciones he tenido la suerte de poder disfrutar de unos días de relax en mi pueblo, el mejor pueblo de la provincia de España, como decía el primer día de clase todos los años a mis alumnos, Quintanilla de Rueda. Allí, aunque a alguos les parezca cosa de película, hemos tenido un tiempo, que para sí quisieran algunos de los que viven en el interior: todos los días, por la noche había que ponerse un jersey (algunos días, el polar) y por la boche en la cama bien abrigaditos con una manta. He aprovechado para hacer algunas excursiones por los alrededores y he aprovechado para encontrarme con algunos compañeros,de los que os dejo constancia gráfica.
Pasamos un día con Albertino Amigo y su familia en Oviedo. Como todavía nos queda algo de cultura jesuítica, aprovechamos para hacer turismo de visitas de arte y cómo no, especialmente culinario. Para daros envidia sólo os dejo ver algo de la comida (cómo nos pusimos) y el maravilloso atardecer que pasamos en su preciosa casa. Es un lujo vivir en el campo y, a la vez, en Oviedo.





Otro día estuvimos de tapeo con Vicente Boisán y Pili por el barrio húmedo de León. Para animaros comentar que el ambiente nocturno que hay es estupendo y muchas y variadas tapas (no dejéis de probar la morcilla). A León merece la pena dedicar un día y, aunque ahora ya cobran la entrada en la catedral, uno no puede sustraerse a visitarla cada vez que uno se acerca a León. Los sábados por la noche ponen un montaje de imágenes sobre la portada de San Isidoro que es una auténtica maravilla. Y os quiero mencionar también algunos otros sitios de interés: el monasterio cisterciense de Gradefes, a ocho kilómetros de Quintanilla, San Miguel de Escalada (el mejor monumento mozárabe en España); las cuevas de Valporquero, el museo minero de Sabero, etc.
Aprovechando que mi hija estuvo de campamento scout en Santander, en el monasterio de Suesa, también nos acercamos un día a hacer una visita relámpago por tierras cántabras y no pudimos menos de subir a hacer una breve visita a la universidad de Comillas y pasear por Oyambre y San Vicente.
Sirvan estas líneas y estas fotografías de estímulo para que algunos de vosotros os animéis y escribáis algo en el blog.
Ah!, y a primeros de septiembre os enviaré un correo a todos para recordaros la cita del fin de semana del 23 de septiembre en Comillas donde os esperamos para pasar un estupendo fin de semana.
Un abrazo para todos de Paco A. Burón

domingo, 8 de julio de 2012

Los Señores de Uruñuela, visitan Cantabria

Los Señores de Uruñuela pasaron unos días de descanso en Cantabria, alojados en el  "Palacios" de Miengo donde tomaron los famoso baños de ola, tan de su gusto.
Entre sus visitas a la región cabe destacar la que tuvo como destino el Señorío de Ruiloba, donde compartieron mesa y mantel con los de Rivas. Tras los postres giraron visita a la Casona Pontificia interesándose vivamente por las intalaciones de la nueva "Vaquería" y llegando, incluso a probar la calidad de los "comederos", como puede apreciarse en la foto.

jueves, 21 de junio de 2012

Antonio Moreno León, buen amigo. (Carta de Jesús Moreno Moreno)


Desconozco el motivo pero visito muy poco el blog. Tal vez sea mi escasa nostalgia sobre el pasado. Desde hace bastante tiempo no lo seguía. Casualmente ayer pasé por Benalmádena y me acordé de un antiguo compañero de 1º de Filosofía, Juan Luis Fernández Vico, que vive allí. Somos vecinos, yo vivo en Fuengirola (Málaga). El año pasado nos vimos, nos reconocimos con dificultad y nos redescubrimos después de 50 años. Su recuerdo me llevó ayer a abrir el bolg. Había muchísima información y comentarios que desconocía. Sin menosprecio de nada y de nadie me emocionó el comentario de Juan A. Ricondo sobre mi amigo Antonio Moreno León, Chiriti. Cuando me fui de Comillas perdí el contacto con él. Por Paco Burón conocí que había fallecido. Sentí un chasquido emocional. Imágenes suyas invadieron mi recuerdo. Tantas... Muchas. Permitidme que entre todas entresaque mi admiración por el compañero que supo arropar al chaval que nunca había salido de su pueblo serrano de Madrid y que se encontraba solo, abandonado a su suerte, tímido, fuera del contexto rural. Él fue mi amigo. Recuerdo que escribía a mis padres añorando mi pueblo, mis amigos. Yo me quería ir. Qué hacía yo allí. Misas, clases, estudios...Eso no era mi vida. En una ocasión les dije que ya tenía un amigo con el que hablaba mucho y confesaba mi soledad, Antonio Moreno León. Él me "sacó" muchas veces a su casa de Santander para huír de la "asfixia". Por cierto, Paco, su calle era Tantín y no Tintín. Yo siempre he pensado que si no hubiera sido por él yo me habría ido de Comillas. Recordado Pepe Prieto, él también fue para mí un "hermano mayor". Efectivamente, lo has definido muy bien o yo, al menos, guardo también ese recuerdo, tranquilidad y criterio. Ahora me vienen muchas imágenes de él: la Schola, los partidos de fútbol (él siempre me decía que yo sudaba mucho), los paseos charlando con él... Me agrada muchísimo, José Antonio, conocer todo lo que cuentas de él. Yo lo desconocía. Gracias por tu información. Mi recuerdo se ciñe sólo a Comillas, a su casa, incluso a un amigo suyo también santanderino, Jesús Gallego. Que sepas que tus consideraciones "han sido de mi gusto". Yo aprendí de él a vivir aquellos años de Comillas como si fueran los más importantes. En palabras machadianas, fue, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Jesús Moreno Moreno (Momo).

domingo, 10 de junio de 2012

El forastero

Ante todo, me es grato decir que soy un adicto a vuestro blog. Hay comentarios que me hacen reír por su chispa, por la relación que hubo y hay entre vosotros, y muchos otros que me llevan a la sonrisa por los recuerdos que revivís y por la memoria que llevan dentro, que los de mi curso -6ºA- también vivimos dos años más jóvenes.
Y, como quiera que ese traer a la memoria es fundamental para saber quiénes éramos y quiénes nos trataron de educar, creo que tanto Alejandro Rivas, como Paco A. Burón y todos quienes les apoyan escribiendo, comentando y poniendo su pensamiento merecen un homenaje. Esa labor difícilmente puede compararse a otras. Tratar de fusionar a compañeros después de tanto tiempo… es titánica, a mi parecer.
El título que lleva este escrito hace mención a Antonio Moreno León. Quizá no debo ser yo quien cargue, aunque sea la carga bien agradable, con escribir sobre una persona que ya no está y que tanto podría llevarme la contraria con ese deje cantarín de la gente de Puerto Chico y aledaños. También, porque seguro que se me quedan muchísimas cosas importantes en este tintero de la memoria.
Los de su curso pueden hacerlo mucho mejor sin duda. Como ha pasado algún tiempo desde que yo pedía que alguien lo hiciera, y Alejandro dijo Le debemos una respuesta, es por lo que me he decidido a darla yo.
Digo forastero o desconocido porque la vida da muchas vueltas, y lo que fueron sus años posteriores a su salida de Comillas poco se parecen a los anteriores, dentro de la Institución. Le recuerdo allí, encabezando una procesión de marianistas por el medio de aquel pasillo flanqueado a la derecha por las aulas y a la izquierda por aquellos ventanales, único vestigio de vida por dar a un jardín salvaje. Debía de ser en el mes de mayo. Él, circunspecto, iba con una medalla cuyas cintas parecían ahogarle el cuello y, a su vez, le sobresalían más allá de los hombros, tales eran sus dimensiones. Detrás iban otros con cintas menores, y otros aún más pequeñas. Más al fondo, los que no llevaban cintas, sino cordones. Y, al final, los más, que no llevábamos nada. Seríamos los rasos.
Yo, entonces, le veía poco. Muchas veces era porque convalecía de alguna enfermedad. Otras, quizá, porque pertenecía a la Schola y yo no. Pero reconozco que su forma de cantar alguna vez los solos en las misas del Menor me llamaron la atención, Vivo sin vivir en mí… o la melodía Quédate, buen Jesús.
Con la música siempre tuvo querencia. Cada vez que venía desde Brest de vacaciones siempre hurgaba en cualquier casa o lugar en busca de partituras para llevarlas al Instituto en donde era jefe de estudios. Hasta que formó y dirigió un coro Chor’Eole. Con su pasión por el canto, supo conjuntar 41 voces que llegaron a cantar en Muriedas, Cantabria. Y, en cuanto al deporte en Comillas, perteneció a la selección del Menor, de extremo izquierdo.
En resumen, tanto en lo religioso, como en cuanto a la música o en el deporte. No cambió, si bien con respecto a lo primero, se adaptó a los nuevos tiempos. Y hasta aquí, lo referente a su juventud comillense. El traslado del Seminario a Madrid coincide con el difunto obispo conciliar Vicente Puchol Montís que trata de aggiornamentar la diócesis. Esa coyuntura hace que a los de Santander nos sugieran que nos vayamos.
Y así es como comienzo a conocer a Antonio, Chiriti como se le llamaba. Estuvimos en La Magdalena haciendo la Filosofía, en un ambiente de libertad, ciencia y renovación. La terrible casualidad de un gravísimo accidente que tuvimos la que hoy es mi mujer y yo hizo que marchase a convalidar esa Filosofía a la facultad de Comillas en Madrid, curiosamente, no sin antes irnos juntos a trabajar los que íbamos a vivir en Madrid a München, el año de la olimpiada. Y viví con Antonio y otros tres más en Moratalaz. Antonio, también en esa facultad, estudiaba Teología.
Recuerdo el año de la revolución en Teología. Los corifeos, uno de los máximos exponentes era Antonio, traían a teólogos y no teólogos a dar clases cuya entrada era libre. José Mª González Ruiz, Carlos Díaz, etc.
Después, nos casamos y tuvimos hijos. Los íbamos teniendo alternos, es decir, nuestros hijos respectivos son coetáneos sucesivamente. Él tuvo tres; yo, cuatro. Seguimos viéndonos con su mujer Elizabeth. No puedo dejar de recordar las veces que entrábamos furtivamente en el Seminario y recordábamos cosas. Y fuera de él, siempre hacíamos ejercicios de memoria recordando a profesores y a compañeros. Entre éstos, él nombraba mucho a Burón y a muchos más, pero que no debo citarles para no hacer ningún agravio comparativo o mnemotécnico. La verdad.
Perdonad si no son de vuestro gusto mis consideraciones hacia él. A pesar de nuestras desavenencias y discusiones, fuimos muy amigos y de él aprendí sobremanera a vivir la vida, la buena vida, como dice Savater. Un fuerte abrazo.

José Antonio Ricondo

jueves, 31 de mayo de 2012

Picos

de parte de Angel y Ramón

domingo, 20 de mayo de 2012

IAM EST HORA DE SONNO SURGERE

Seguro que aún resuena esta frase en el estudio de gramática cuando el padre Teófanes intentaba despertarnos del letargo en el que caíamos durante la meditación de la mañana. A los pipiolos nos podía más la somnolencia de la madrugada que las profundas reflexiones sobre los puntos de meditación de la noche anterior. Y aprovechando una de las muchas frases latinas que siguen vivas en nuestro recuerdo, quiero recordaros a todos que el blog de Comillas60 lleva en coma inducido todo el año 2012. Como algunos queremos sacarlo de este coma empiezo despertando vuestras conciencias y os animo a que, venciendo la habitual pereza, nos sentemos un rato en el ordenador y escribamos alguna de nuestras vivencias, sucesos, chascarrillos, noticias, etc.
Yo casi todos los días, como seguro que también hacéis algunos de vosotros, pincho en el enlace de nuestro blog con la secreta esperanza de encontrar alguna noticia nueva. Pero, claro, como yo no escribo, tampoco escriben los demás. Así que, públicamente me comprometo a enviar un comentario al blog todos los meses y así algunos que aún no se han estrenado con sus comentarios, rompan su silencio y nos espabilen como lo hacía con su soniquete el padre Teófanes. (aún sigo percibiendo el olor a café en su cuarto de padre espiritual junto a la capilla).
La noticia más impactante que he recibido estos días es el derrumbe que se ha producido en los cuartos en los que vivimos en sexto y preu, (porque en primero de filosofía ya nos llevaron al hispano), donde tantas vivencias se agolpan. (Aún recuerdo las partidas de cartas en mi cuarto con Fausto Pardo, Javier Armendáriz y Santos Castro y la manta tapando el cristal de la puerta por el que se seguía filtrando la mortecina luz azul del flexo doblado hacia la partida interminable de tute). Por las fotos no he podido distinguir si lo que se ha caído corresponde a “nuestros” cuartos o a otra parte del edificio. Espero que me lo aclaréis. (Alejandro Rivas nos pondrá aquí un enlace para que nos percatemos de todo lo que se ha derrumbado). Sé que estaba previsto que hace unos días hubieran vuelto a grabar nuevas imágenes de nuestro pasado, Ramón Sánchez-Infante y Ángel Andérez, gracias a la colaboración de Alejandro Rivas, pero no pudo ser. ¡Qué pena no haber podido inmortalizar las últimas imágenes vivas de nuestros cuartos!


Sirvan estas líneas de un leve tirón de orejas a todos y estímulo para que, ya que estamos en período de pascua de resurrección, empiece a respirar, gracias a la colaboración de todos, este blog.
Bueno, y dejando para otro momento el insistir en el próximo encuentro en Comillas en el mes de septiembre, os envío un fuerte abrazo a todos, quien os sigue recordando con mucho cariño,
 Paco Burón.